La trampa del 95%
Por qué tu máquina al 95% produce MENOS que al 85%. No es opinión: es una fórmula, y explica el 80% de tus atrasos.
Esta es la primera edición de Física de Planta. La idea es simple: cada 15 días te dejo una pieza de la ciencia real de las operaciones —la que explica por qué tu planta hace lo que hace— en lenguaje de piso y con números. Sin humo. Hoy arrancamos con la que más cuesta creer.
La pregunta de los $2 millones
Imagina dos plantas idénticas. La única diferencia: la planta A corre su máquina clave al 85% de su capacidad. La planta B la corre al 95% —“para aprovecharla”, dice el dueño.
Pregunta: ¿cuál entrega más rápido?
Casi todos contestan B. Más utilización = más producción, ¿no? La intuición dice que sí. La física dice que no. Y por un margen brutal.
Lo que dice la fórmula (y no te enseñaron)
Hay una ecuación en teoría de colas —la fórmula de Kingman— que describe cuánto tiempo espera el trabajo en una fila antes de ser procesado. No te la voy a escribir completa, pero su corazón es este término:
utilización ÷ (1 − utilización)
Mira lo que pasa cuando subes la utilización:
- Al 80% → 0.80 / 0.20 = 4
- Al 90% → 0.90 / 0.10 = 9
- Al 95% → 0.95 / 0.05 = 19
- Al 98% → 0.98 / 0.02 = 49
El tiempo de espera no sube en línea recta —se dispara. Pasar de 80% a 95% no te suma un poco de carga: multiplica casi por 5 el tiempo que tu trabajo pasa esperando. Esa máquina “bien aprovechada” es justo la que tiene una fila de producto en proceso (WIP) creciendo frente a ella, y la que hace que un pedido que debería salir en 3 días salga en 15.
Por qué se siente al revés
Porque la máquina sí está ocupada. La ves trabajando, nunca parada, y concluyes que va al tope de eficiencia. Pero throughput (lo que sale) y lead time (lo rápido que sale) son dos cosas distintas. Al exprimir la utilización ganas un poquito de lo primero y destruyes lo segundo. Es como meter 50 coches más a una autopista que ya va al 90%: no avanzan más rápido —se hace el tapón.
No es falta de talento de tu gente. Es física. Una máquina necesita holgura para absorber la variación (el lote que tardó más, la falla, el cambio de herramienta). Sin holgura, cada pequeño tropiezo se convierte en un atraso que se arrastra toda la semana.
Qué hacer con esto el lunes
- Identifica tu cuello de botella real (no el que crees —el que de verdad manda el ritmo).
- No lo corras al 100%. Suena a herejía, pero protegerlo con algo de holgura te da entregas más rápidas y predecibles que exprimirlo.
- Mete la variabilidad bajo control antes que la utilización. Menos sorpresas = puedes correr más alto sin que explote la fila.
- Mide el WIP frente a esa máquina. Si la fila crece, estás en la zona roja de la curva, aunque la máquina “se vea bien”.
La conclusión incómoda: tu planta no es lenta por falta de esfuerzo. Es lenta por diseño. Y lo que se diseña, se puede rediseñar.
Para medir esto necesitas ver tu WIP y tu utilización real en tiempo real —no en un Excel que se actualiza “al rato”. Eso es justo lo que construí en Patok: visibilidad del piso con un celular y códigos QR, sin sensores ni proyectos de millones.